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14 ene 2013

¿Puntas abiertas? Macerado de Monoï, sin duda


Sean productos caros o baratos, a veces obtienes buenos resultados y otras veces no. En cuestión de cabello, he ido desechando productos de marca o de supermercado hasta llegar a conseguir champús y acondicionadores lo más naturales, al menos, sin sulfatos, sin parabenes… Para redondear el resultado empecé a utilizar de manera semanal manteca de karité o algún que otro aceite, para hidratar en profundidad. La verdad es que el brillo y la definición de mis rizos han aumentado.

Pero siempre quedaba el eterno problema de las puntas abiertas. Llevo el pelo muy largo, se suele encrespar con facilidad y cada visita a la peluquería implicaba cortar demasiado. ¡Demasiado! Y la verdad, me cuesta mucho cortarme el pelo… Me gusta llevarlo largo, qué le voy a hacer. Y teniendo en cuenta que períodos de estrés o de no comer del todo bien me afectan a la piel y la melena y que además la economía no da para ir más que un par de veces al año a la pelu… Mal vamos.

Pero, ¿sabéis qué? En mi última visita a la peluquería la peluquera no me dijo aquello de: “hay que sanear, las puntas están mal”. ¡Ya lo sabía yo, claro! Se quedó estupefacta cuando le dije que lo que estaba utilizando era… ¡Monoï!

Sí, sí. Una vez a la semana, utilizando durante la semana el champú y el suavizante Timotei Bio que me traje de Francia. Y resultados increíbles.

El Monoï es un macerado, es decir, un producto obtenido de dejar durante un tiempo una planta en un aceite (aunque también hay macerados en alcohol) para que éste se impregne de las cositas buenas de la planta. En el caso del Monoï se maceran las exóticas flores Tiaré en un aceite vegetal de coco y da como resultado un aceite que se absorbe muy bien.

Imaginaos el fantástico aroma que te envuelve cuando te lo pones. Yo normalmente lo dejo actuar toda una noche, aún a riesgo de que se me engrasen las raíces, porque me encanta como huele, no lo puedo evitar: es dulzón, con esa fragancia a flores blancas y el fondo goloso del coco. También se puede dejar actuar 2-3 horas y después lavar con normalidad. Como os he dicho, he ido notando un cambio en mi pelo: está más brillante, las puntas no se abren y el rizo… ah, el rizo, tan bien definido, incluso si no utilizo ningún producto de fijación, dejándolo secar al aire o con el secador, queda un rizo muy bonito, natural y abierto, pero no deshecho o encrespado.
También me gusta mucho utilizarlo en verano, sobre las puntas, con unos toquecitos, para conseguir un aroma muy cálido.

Tradicionalmente, el Monoï ha sido utilizado por las mujeres de la Polinesia para cuidar su cabello y su piel. La verdad es que tiene excelentes propiedades y es un gusto utilizarlo porque es muy nutritivo, tiene poder reafirmante y protege de las agresiones externas, como el sol.

Si decidís comprarlo será un aceite multi-usos: para el cabello, para hidratar la piel, como aftersun, como base para exfoliantes y cremas hechas en casa…

Entre sus propiedades encontraremos que se trata de un aceite muy hidratante y aporta elasticidad a la piel por lo que convendrá a pieles secas, descamadas… Fantástico para el cuidado del busto.

¿Cuál comprar? La marca HEIPOA Monoï de Tahití es una de las clásicas y además nos ofrece declinaciones muy interesantes del macerado (con vainilla, por ejemplo) y creo que Yves Rocher también vende. Pero hay que mirar bien los ingredientes, porque normalmente llevan algo más que flores y aceite. Eso es lo que más tendréis que mirar, que esté hecho solo de Tiaré y un aceite vegetal (que a gustos, podría ser diferente al de Coco). Si además es Bio, mejor que mejor. Aunque no lleve conservantes, ya os digo yo que no os durará demasiado tiempo abierto, porque es adictivo, os aguantará bien si lo dejáis en un lugar seco, alejado del calor y la luz y bien cerrado.

Yo el que estoy utilizando es de la marca francesa Aroma-Zone que me gusta especialmente (ya os hablé de sus hidrolatos y sus fragancias cosméticas) porque:

-         Es 100% puro, natural, integral, virgen, no modificado, de primera presión en frío sin ningún tratamiento químico.
-         Las flores de Tiaré son de la Polinesia y lo enriquecen con aroma natural de estas mismas flores para un aroma aún más intenso.
-         98,9% Bio.
-         La marca me parece de confianza, realizan los envíos en breve espacio de tiempo y siempre tienen ofertas interesantes, así como un sistema de afiliados, que te permite conseguir descuentos.



Lo encontraréis también en parafarmacia, tiendas de productos naturales… Que no os cobren demasiado, buscad, que como en todo, se puede encontrar buena calidad a buen precio.

¿Qué os parece? ¿Os animáis a probarlo?

29 jun 2012

Experiencias Lush en el baño

¿Habéis probado las bombas de baño de Lush? La verdad es que son deliciosas, tienen un aroma increíble y sus ingredientes son muy agradecidos por la piel… Pero, ¿conocéis los aceites y burbujas de baño de esta casa de cosmética fresca?

Mucha gente los confunde… Las bombas son efervescentes, se deshacen en el agua del baño enriqueciéndola con aceites e infusiones. Por el contrario, los aceites de baño no son efervescentes y son mucho más ricos en ingredientes nutritivos pues están formulados con mantecas, aceites esenciales y vegetales. Dejan la piel muy suave y son muchos más aromáticos que las bombas. Por último, las burbujas de baño tampoco son efervescentes y tienen menos poder aromático que las otras dos pero crean un baño espumoso de primera y suavizan la piel al usarlas…

Pues conociendo las diferencias hoy quería compartir con vosotros mis últimas experiencias Lush… Gracias a que he podido disfrutar de una estancia con bañera no he podido resistirme a hacerme con un par de productos para hacer del momento del baño un espacio de relax… Eso sí, me vais a tener que perdonar la fotografía que voy a colgar: calidad cero, y es que estaba tan ensimismada con utilizar mis burbujas y aceites que no se me ocurrió hacer la foto hasta el último momento… y era eso, ¡o ni foto hubiera habido! :)



 ACEITE LUSH CERIDWEN’S: ¡increíble! Es quizá el más caro que tiene la marca pero podría cundir para dos o tres usos… Yo lo deshice enterito para un baño extra nutritivo y porque no sabía cuándo iba a volver a tener una bañera para usarlo… Me encantó nada más verlo, por sus ingredientes y su aroma. Se trata de una pastilla sólida envuelta en una muselina blanca… Se introduce en el agua caliente y se va deshaciendo, dejando el agua blanquita y cremosa… Cuando se ha deshecho del todo, en el saquito quedan hierbitas aromáticas y se pueden utilizar para exfoliar un poco la piel, aunque yo estaba tan relajada que debo reconocer que ni lo probé…
Me encantó su aroma a avena y manteca de cacao ligeramente floral porque entre sus ingredientes: flores (margaritas, prímulas, saúco), aceites de lavanda, mandarina y sándalo, resina de incienso, aceite de nuez… Un lujo. Como ya os comentaba, un poco caro como producto pero un auténtico momento de placer que vale la pena probar…

BURBUJAS LUSH POP IN THE BATH: un baño lleno de espuma al más estilo Hollywood, las burbujas de Lush nos regalan una espuma compacta, duradera y súper aromática. Totalmente recomendada esta pastilla jabonosa por su aroma cítrico, refrescante y energizante gracias a sus aceites de azahar, bergamota, mandarina y limón y el perfume del absoluto de azahar…


¿Qué os parece? Apetece, ¿verdad?